Todos conocemos que, en determinados supuestos, cuando falla el elemento culpabilidad en el delito se articulan unas consecuencias jurídicas  a la conducta delictiva que no son penas, son las denominadas medidas de seguridad.

Lo primero que vamos a poner es este vídeo de nuestro canal de youtube donde tratamos de resumir en un minuto y para no profesionales el contenido del artículo.

Para una explicación más detallada a continuación pasaremos a describir un poco más extensamente en qué consiste en el orden penal una medida de seguridad.

Personas a las que se les puede imponer una medida de seguridad

Para entender las medidas de seguridad hay que tener en cuenta que se imponen, generalmente, sobre personas que son inimputables (art. 20 CP) o semiimputables (art. 21 CP) por lo que el elemento que las define en estos casos es la ausencia de culpabilidad.

Dado que la ausencia de culpabilidad determina que no se pueda anudar una pena a la conducta del sujeto, se hace necesaria la intervención del Derecho para evitar que los comportamientos del sujeto activo puedan repetirse en el futuro. Es, por tanto, la prevención especial el fundamento de las medidas de seguridad que tienen como finalidad evitar la posible comisión de futuros delitos.

Por ese motivo también se pueden aplicar, esta vez de forma excepcional, a personas imputables pero que son consideradas como delincuentes especialmente peligrosos por haber cometido determinados delitos (sexuales, violencia de género, homicidios,…).

Requisitos

Para imponer estas medidas deben concurrir los siguientes requisitos:

– Se debe de haber cometido previamente un hecho calificable como delito por la persona a la que se le impone.

– Debe existir peligrosidad criminal de reiteración de la conducta típica (el riesgo se ha manifestado por la comisión del hecho delictivo previo). No procederá, por tanto, imponer medida de seguridad alguna cuando no exista probabilidad de volver a cometer el hecho delictivo.

– Está plenamente vigente el principio de legalidad. La persona que cometió el hecho de naturaleza delictiva debe de estar en alguno de los supuestos previstos por la ley.

Clasificación

Las medidas de seguridad que se pueden imponer vienen enumeradas en el art. 96 CP y, básicamente, se pueden dividir en dos tipos: las privativas y las no privativas de libertad.

Medidas de Seguridad Privativas de Libertad

Tienen como característica común que el internamiento no podrá, en ningún caso, exceder del tiempo en que hubiera consistido la privación de libertad por el delito cometido y son las siguientes:

– Medida de internamiento en un centro médico o psiquiátrico (art. 101 CP).

– Medida de internamiento en un centro de deshabituación público o privado debidamente homologado (art. 102 CP).

– Medida de internamiento en un centro educativo especial (art. 103 CP).

Medidas de Seguridad No Privativas de Libertad

Están enumeradas en el art. 96.3 CP y son las siguientes:

– La inhabilitación profesional.

Expulsión del territorio nacional de extranjeros no residentes legalmente en España.

– La libertad vigilada.

– La custodia familiar.

– La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.

– La privación del derecho y tenencia de armas.

Estas son las medidas de seguridad que recoge nuestro Código Penal para prevenir la comisión de futuros delitos y que se imponen a aquellas personas que, debido a su peligrosidad acreditada, deben de someterse a las mismas al objeto de evitar la reiteración de esas conductas de componente delictivo.

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